Se denomina priapismo a una condición
en la cual de produce una erección del pene constante
o persistente y dolorosa no asociada a un estímulo o relación
sexual. Constituye una urgencia urológica que requiere
tratamiento. Durante un episodio de priapismo la sangre se acumula
dentro de los tejidos eréctiles (encargados de la erección)
del pene en forma anormal generando una erección persistente.
Son diversas las causas que pueden generar la aparición
de priapismo a pesar que en un número importante de casos
la causa es desconocida.
En la actualidad muchos casos de priapismo
se asocian a la utilización de drogas para el tratamiento
de la disfunción sexual eréctil sobre todo a la utilización
de inyecciones intracavernosas (dentro de los cuerpos eréctiles
del pene). Existen algunas enfermedades de la sangre como las leucemias
o algunos tipos de anemias que pueden predisponer a la aparición
de episodios de priapismo debido a una alteración de la
viscosidad de la sangre que impide un adecuado vaciado de la sangre
que llega al pene luego de una erección normal. En algunos
casos alteraciones de las arterias del pene como consecuencia de
traumatismos severos de la pelvis puede ser responsable de la aparición
de episodios de priapismo.
La forma de presentación del
cuadro es clara y consiste en una erección persistente y
dolorosa del pene existiendo en muchos casos el antecedente claro
de utilización de algún
tipo de sustancia para el tratamiento de una disfunción
sexual eréctil.
El priapismo constituye una emergencia médica
y ante esta condición el paciente debe recurrir al centro
de asistencia médica más cercano para poder realizar
el tratamiento del mismo.
El tratamiento del priapismo puede requerir
la punción y
drenaje o evacuación de la sangre acumulada dentro del pene
junto a aplicación de drogas para facilitar el vaciado de
la sangre acumulada dentro de los cuerpos eréctiles. Ante
el fracaso de estas medidas o ante cuadros de priapismo prolongado
puede estar indicada la realización de un tratamiento quirúrgico
de drenaje para la solución del problema.
La principal consecuencia
o secuela de un episodio de priapismo independientemente de la
causa y del tratamiento aplicado es la pérdida permanente
de la función sexual eréctil.
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