La incontinencia de orina reconoce múltiples
factores causales. No es una situación que el individuo
deba aceptar y a la cual deba acostumbrarse, existiendo distintas
alternativas de tratamiento que dependerán del factor causal
y de la gravedad de la incontinencia siendo que en una gran mayoría
de los casos se consigue el control de la misma.
La incontinencia
de orina no es una condición del envejecimiento
si bien existen factores como la debilidad de los tejidos y alteraciones
neurológicas que hacen que la frecuencia de la misma
aumente con la edad.
La incontinencia de orina puede presentarse tanto
en pacientes sanos, sin otras alteraciones, como en pacientes
con enfermedades neurológicas donde la incontinencia constituye
parte de los síntomas de una determinada enfermedad, o
bien se presenta como única alteración.
La intensidad de la pérdida puede ser mínima desde
pequeñas gotas hasta una pérdida permanente en
los casos más severos.
La incontinencia de orina afecta tanto a hombres como a mujeres
siendo mas común en mujeres con una incidencia mayor después
de los 40 años.
Mecanismos de la continencia
El individuo posee la capacidad de almacenar orina en la vejiga
por periodos prolongados, en forma regular, de manera voluntaria
y cuando encuentra un lugar y momento oportuno al percibir el
deseo de orinar puede evacuar la orina al exterior.
La continencia
depende por un lado de un aparato urinario inferior en perfectas
condiciones anatómicas y funcionales, entendiendo
por aparato urinario inferior a la vejiga, la uretra y los esfínteres.
Por otro lado depende de un correcto sistema de control neurológico
que regula las actividades de este aparato urinario inferior.
Se entiende que tanto trastornos en la estructura y/o función
del aparato urinario inferior como en los mecanismos neurológicos
que lo coordinan puedan ocasionar incontinencia de orina
Durante
la etapa en la cual se almacena la orina la continencia es sinónimo de estar seco. La continencia está asegurada
en parte porque la musculatura de la vejiga se encuentra relajada,
por su normal característica anatómica y funcional
y por encontrarse indemnes los mecanismos que bloquean el reflejo
miccional que son regulados por el sistema nervioso. Por otro
lado durante esta etapa de almacenamiento, los mecanismos esfinterianos
se encuentran activos impidiendo la salida de orina tanto en
forma espontánea como frente a los esfuerzos.
De esta manera
y a grandes rasgos podemos entender que puede ocurrir pérdida de orina ya sea por una alteración
de los mecanismos que bloquean la contracción de la vejiga
durante la etapa de almacenamiento, produciéndose contracciones
involuntarias de la misma, o bien por alteraciones o debilidad
de los mecanismos esfinterianos.
En ambos casos la consecuencia
será la perdida de la
capacidad de la continencia, con la consecuente pérdida
de orina. En el primer caso, el factor vesical será el
causal de la incontinencia y en el segundo lo será el
factor esfinteriano.
TIPOS DE INCONTINENCIA
Incontinencia de urgencia (factor vesical)
La falta de relajación de la vejiga durante la etapa de
almacenamiento trae aparejada la presencia contracciones involuntarias
de la vejiga que al superar la presión de los esfínteres
ocasiona fuga de orina.
Esta pérdida se acompaña de una sensación
de urgencia e imperiosidad que no le permite llegar al baño
para evacuar la orina con la consiguiente pérdida de la
misma. En menor grado existe una incontinencia de urgencia de
causa sensitiva asociada al cuadro de vejiga dolorosa, donde
una alteración en la sensibilidad en el interior de la
vejiga ocasiona intenso dolor que obliga al paciente a orinar
o a orinarse para aliviar la sintomatología dolorosa siendo
algunas veces la incontinencia de orina la forma de presentación
de esta patología.
Incontinencia de esfuerzo (factor
esfinteriano)
La alteración de los esfínteres trae como consecuencia
la perdida de orina frente a los esfuerzos, sin sensación
de urgencia ya sea frente a la realización de grandes
esfuerzos como la actividad física, la tos, el estornudo,
levantar objetos pesados, o bien frente a mínimos esfuerzos
como los cambios de posición o al caminar dependiendo
de gravedad de la afectación de los mecanismos esfinterianos.
Incontinencia
de orina mixta
En este caso se asocia la pérdida de orina con sensación
de urgencia y la ocasionada por los esfuerzos, teniendo como
causa el factor vesical y el factor esfinteriano.
Incontinencia
paradojal (por rebalzamiento)
Aquí estaremos en realidad frente a una retención
urinaria y la pérdida de orina se deberá al hecho
de sobrepasarse la capacidad de la vejiga de la misma manera
que si a un vaso lleno le seguimos agregando agua observaremos
que esta escapa al exterior al estar colmada su capacidad.
Incontinencia
de orina de esfuerzo en la mujer
La incontinencia de orina de esfuerzo en la mujer se asocia fundamentalmente
con el número de embarazos y partos y con la menopausia.
En la mayoría de los casos la causa esta dada por una
hipermovilidad de la uretra debido a debilidad de los medios
de fijación de la misma haciendo de esta manera incompetentes
los mecanismos de continencia con la consiguiente perdida de
orina frente a los esfuerzos. En casos mas severos, los menos
frecuentes (menos del 10 %), existe compromiso del mecanismo
esfinteriano intrínseco, generalmente asociado cirugías
previas y edad avanzada. En estos casos la pérdida suele
ser más severa.
Los tratamientos para estos tipos de incontinencia van desde
los tratamientos con kinesiología, ejercicios del piso
de la pelvis con el objetivo de fortalecer la musculatura del
mismo con la consiguiente mejoría del mecanismo esfinteriano
frente a los esfuerzos. Esta alternativa es de utilidad en las
incontinencias de orina de esfuerzo leves.
La cirugía de la incontinencia de orina de esfuerzo encuentra
múltiples variantes. En la actualidad la mayoría
de los casos se resuelve aplicando las denominadas cirugías
mínimamente invasivas que consisten en colocación
por medio de una cirugía a través de la vagina
de una cinta o malla debajo de la uretra. (“slings libres
de tensión”)
Esta cinta o malla brinda sostén a la uretra permitiendo
que los mecanismos esfinterianos sean eficientes frente a los
aumentos de la presión en la vejiga. Este método
permite una rápida recuperación, corta internación,
pudiéndose realizar el procedimiento con anestesia local
o general.
Otras alternativas son las inyecciones de agentes como el colágeno
alrededor de la uretra, con el objeto de aumentar le resistencia
de la misma. Es un tratamiento dirigido a casos mas seleccionados
o cuando han fallado los tratamientos previos.
En casos severos con perdida total de la capacidad esfinteriana
la colocación de un esfínter artificial es una
posibilidad.
Diversos tratamientos farmacológicos se encuentran en
desarrollo para este tipo de incontinencia siendo al momento
reservados para aquellas pacientes que no pueden someterse a
una cirugía.
Incontinencia de orina de esfuerzo en el hombre
En general asociada a cirugías previas de la próstata
aunque en bajo porcentaje, son pasibles de distintos tratamientos
desde los kinésicos hasta los quirúrgicos de los
cuales, dependiendo de la gravedad de la pérdida se utilizan
dispositivos tendientes a aumentar la resistencia uretral (cintas
o mallas), hasta la colocación de un esfínter urinario
artificial.
Tratamiento de la Incontinencia de orina de urgencia
El tratamiento de la incontinencia de orina de urgencia esta
dirigido a frenar la presencia de contracciones involuntarias
de la vejiga en la etapa de almacenamiento de la orina. Para
esto se utilizan tratamientos medicamentosos con drogas encargadas
de bloquear la acción de los músculos de la vejiga.
Existen diversas drogas y diversas formas de administración
siendo los efectos terapéuticos similares, variando
los distintos fármacos en lo que a efectos colaterales
de dichas drogas se refiere, especialmente los relacionados
con sequedad de boca y otros trastornos gastrointestinales.
Tratamiento
de la incontinencia de orina mixta
Como dijimos existe un factor causal determinante y será el
tratamiento de dicho factor ya sea el esfinteriano o el vesical
el que orientara el tratamiento.
De lo antedicho podemos inferir que la incontinencia de orina
es una alteración debida a múltiples causas y existen
distintas alternativas de tratamiento con diversos grados de
eficacia dependiendo de la gravedad del mismo. En la mayoría
de los casos se obtienen respuestas terapéuticas efectivas
al padecimiento.
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