Prostatitis Aguda
Es un proceso
infeccioso agudo de la glándula prostática,
generalmente de inicio brusco, con Fiebre (temperatura de más
de 37º), escalofríos,
leucocitosis (más de 10.000 glóbulos blancos
por mm3 en el análisis de sangre), decaimiento general
acompañado usualmente de síntomas urinarios,
dificultad para orinar y en algunos casos retención
aguda de orina, esto es, imposibilidad de orinar.
El origen habitual
de la prostatitis aguda es una uretritis aguda, o sea, un proceso
infeccioso de la vía urinaria baja.
En este caso, un
cultivo de orina, informará sobre el
germen productor de la infección y cual será el
antibiótico a utilizar. A veces también
se encuentra una secreción uretral espontánea,
en este caso, se deberá efectuar el cultivo de dicha
secreción.
El Examen Dígito Rectal o Tacto Rectal
debe efectuarse con sumo cuidado, ya que si bien es de utilidad
para el diagnóstico puede resultar muy
doloroso y molesto.
El tratamiento requerirá de la
administración
de los antibióticos adecuados. Cuando el caso lo requiera
y la administración deba efectuarse por vía
intravenosa, el paciente deberá ser
hospitalizado.
A veces, por la gravedad
del caso, se comenzará con
la administración de dos o tres antibióticos
que cubran el espectro de los gérmenes
que más comúnmente producen esta patología,
hasta que se tenga el resultado de los estudios de cultivo
y antibiograma, que tardan, en caso de urgencia alrededor
de 48 hs.
Cuando este proceso llega a producir retención urinaria,
es conveniente realizar una punción suprapúbica
para drenar la orina de la vejiga, lo que implica colocar una
sonda en la vejiga a través de la porción inferior
del abdomen, en la línea media, a unos tres centímetros
del pubis, para evitar la colocación de una sonda a
través de la uretra, lo que podría desencadenar
una bacteriemia (diseminación de gérmenes) y
dificultará el tratamiento.
Prostatitis Crónica Bacteriana
Proceso
infeccioso provocado por la persistencia crónica
de gérmenes en la glándula prostática.
Esta
entidad produce manifestaciones miccionales y en la función
sexual variadas.
Los síntomas miccionales pueden ser
irritativos, como el aumento del número de micciones,
urgencia para orinar, dolor vesical, etc. y/u obstructivos,
como chorro fino, bífido, en regadera, etc. similares
a los que se presentan en el adenoma de próstata.
En
el orden sexual, puede presentarse aceleración o
retardo de la eyaculación, hemospermia (presencia de
sangre en el líquido seminal), sensaciones
dolorosas en el periné, ardor en el extremo distal de
la uretra, etc.
Los portadores de prostatitis crónica,
generalmente padecen el proceso por largo tiempo y para poner
de manifiesto el germen productor, se deben realizar cultivos
y antibiogramas en la secreción prostática, pues
generalmente, el germen está ausente, tanto en la vejiga
como en la
uretra.
Los estudios ecográficos no aportan mayores datos
sobre esta afección, salvo la presencia de quistes o
calcificaciones que demuestran procesos de larga data.
Para
el tratamiento medicamentoso se requiere la utilización
de antibióticos que lleguen en buena cantidad a la próstata.
La duración del
tratamiento debe ser como mínimo de cuatro semanas,
pudiéndose
complementar con la administración
de descongestivos prostáticos por
más tiempo.
Prostatitis Crónica Abacteriana
y Prostatodinea
Ambas patologías tienen en común
la ausencia de un germen causal y una sintomatología
similar.
Presentan
síntomas miccionales irritativos y obstructivos,
además de dolores variados en periné (región
delimitada entre el ano y el escroto) , escroto, uretra,
región anal, etc. El examen
digito rectal (EDR) puede ser doloroso.
La diferencia entre ambas patologías resulta que
al examen microscópico de la secreción prostática,
en la Prostatitis Crónica Abacteriana
se encuentran signos inflamatorios, como por ejemplo, aumento
de presencia de leucocitos, presencia de piocitos, hematíes;
en tanto que en la Prostatodinea, este estudio es normal.
El
tratamiento es igual en ambas patologías, se basa
en la administración de descongestivos prostáticos
por largo tiempo (tres a seis meses) y medidas higiénico-dietéticas,
tales como la no ingestión de irritantes (café,
mate, alcohol, picantes, etc.). La actividad sexual no está contraindicada
si bien se pueden presentar molestias durante las mismas. |