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Cáncer de testículo
Por: Dr. Jorge Arturi
Médico Especialista en Urología

-------------------------- Consultorio --------------------------
Direccion Mitre 344. Piso 12 Dpto. A. Ramos Mejía.
Teléfono (011) 4654-6320

El cáncer de testículo es un tumor maligno que se origina en las células del testículo. Es una enfermedad que habitualmente afecta a varones jóvenes apareciendo el mayor número de casos en hombres entre 25 y 30 años, aunque puede aparecer en hombres de más edad. El cáncer de testículo representa alrededor del 1% de los cánceres del hombre.

No existe una causa puntual que justifique el desarrollo de un cáncer de testículo aunque existen algunos factores o causas que pueden predisponer a la aparición de esta enfermedad. La alteración del descenso del testículo hacia el escroto o criptorquidia es una condición que puede aumentar el riesgo de padecer esta enfermedad al igual que cualquier condición que genere un mal desarrollo de los testículos. De todos modos la sola presencia de alguna de estas condiciones no implica el desarrollo de un cáncer de testículo, sólo genera un incremento en la posibilidad o mayor riesgo de desarrollar esta enfermedad.

La presencia puede manifestarse de diversas maneras. La forma más común de presentación constituye un aumento del tamaño del testículo o un aumento de la dureza o consistencia del mismo, también se puede notar una alteración de la forma del testículo. En algunos casos puede estar acompañado de dolor leve o sensación de peso a nivel del testículo afectado. Otros pacientes pueden consultar por dolor a nivel de la región lumbar o por alteraciones producidas por la afección de otros órganos diferentes. Por último un grupo de pacientes puede no presentar ningún síntoma y la aparición de este tumor puede ser un hallazgo al momento de la realización de un examen físico por otras causas o al realizar una ecografía testicular durante la investigación de otras enfermedades del testículo.

Ante la aparición de algunos de los síntomas mencionados el urólogo realizará la evaluación clínica correspondiente y ante la sospecha de un tumor de testículo estará indicada la realización de un procedimiento quirúrgico con la eventual extracción del testículo afectado sin necesidad de mayores estudios. Previo a la cirugía puede solicitarse, de ser posible, una ecografía de los testículos para obtener información acerca de las características de la lesión y se indicara la realización de un análisis de sangre para determinar la presencia de valores aumentados de sustancias denominada marcadores tumorales. Los marcadores tumorales son sustancias elaboradas por las células del tumor que son volcadas a la sangre; la medición de las mismas permite por un lado confirmar la sospecha clínica y una vez hecho el diagnóstico permitirán realizar el seguimiento y control del paciente. No todos los tumores testiculares elaboran estas sustancias motivo por el cual la ausencia de valores aumentados no implica la ausencia de tumor.

La cirugía para la extracción del testículo consiste en realizar una incisión a nivel de la ingle del lado del testículo afectado y a través de esta se expone el testículo y en caso de confirmarse la presencia de un tumor en función de los hallazgos operatorios se realizará la extracción del testículo, procedimiento conocido como orquiectomía radical. Alternativamente y en caso de duda durante la cirugía el médico patólogo puede realizar un análisis o biopsia rápida de una porción del testículo afectado para determinar la presencia de células tumorales malignas, procedimiento conocido como biopsia por congelación. La biopsia por congelación puede confirmar o no la presencia de una lesión maligna. De todos modos si la biopsia por congelación (que no es un método 100% exacto) no confirma la presencia de un tumor maligno pero la sospecha del urólogo a favor de la presencia de un cáncer de testículo es muy fuerte puede realizarse igual la orquiectomía radical o extracción del testículo.

Luego de la cirugía el médico patólogo evaluará el testículo extraído y determinará el tipo de tumor de testículo ya que existe una variedad de tumores malignos del testículo. Existen clásicamente dos grandes grupos de tumores malignos del testículo, los seminomas y los no seminomas. La importancia de determinar el tipo de tumor radica en la diferencia de tratamiento que cada una de estos tipos de tumores tiene. Existen un grupo de tumores que presentan componentes seminomatosos y no seminomatosos denominados tumores mixtos.

Por otro lado además del análisis anatomopatológico se realizará la estadificación que permitirá evaluar el grado de afección de la enfermedad o estadío, evaluando la presencia o no de metástasis a nivel de los ganglios o de otros órganos y en función de esto por establecer el tratamiento a aplicar. El método más comúnmente utilizado para la estadificación de los pacientes con cáncer de testículo es la tomografía computada del tórax abdomen y la pelvis

El tratamiento de los tumores del testículo va a depender del tipo de tumor del que se trate y del grado de afección o extensión de la enfermedad (estadío). Básicamente se conocen tres estadíos, el estadío I en el cual la enfermedad se encuentra alojado sólo a nivel del testículo, el estadío II cuando existe afección a nivel de los ganglios y el estadío III cuando existe afección de los ganglios y de otros órganos como el pulmón o el hígado.

Es importante es tener en cuenta que la gran mayoría de los pacientes con tumores malignos de testículo podrán curarse de su enfermedad aplicando los tratamientos adecuados aunque exista compromiso mas allá del testículo.

Existen varias alternativas de tratamiento para el cáncer de testículo. El tratamiento quirúrgico incluye la extirpación del testículo afectado u orquiectomía radical, ya comentada y la cirugía de extracción de los ganglios linfáticos que drenan el testículo denominada linfadenectomía reroperitoneal. La radioterapia de los ganglios ubicados en el retroperitoneo es otra alternativa de tratamiento para el manejo de los pacientes con cáncer de testículo. La quimioterapia es una opción que puede utilizarse para tratar a los pacientes que padecen un cáncer de testículo. En algunos casos los pacientes con diagnóstico de cáncer de testículo en estadío I (el tumor sólo afecta el testículo) pueden realizar solo control o vigilancia luego de la orquiectomía siendo esta última variante aplicada en casos muy seleccionados.

La elección del tipo de tratamiento a aplicar va a depender entre otras cosas de las características o tipo de tumor (seminoma o no seminoma) y del grado de compromiso de la enfermedad o estadío.

Cuanto menor sea el grado de afección de la enfermedad mayor será la posibilidad de curación ya que este tipo de tumores en general tienen una muy buena respuesta a los tratamientos. Uno de los puntos más importantes para el éxito de los tratamientos para el cáncer de testículo radica en la posibilidad de realizar una detección temprana o precoz del problema de aquí la importancia del auto examen (por parte del paciente) testicular mensual luego de la pubertad con el objetivo de detectar cualquier anormalidad y realizar la consulta pertinente con el médico urólogo.

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