Se denomina criptorquidia a la alteración
del descenso del testículo hacia el escroto.
Durante el
desarrollo del feto dentro del útero los testículos
originalmente se forman dentro del abdomen y deben descender atravesando
la ingle o conducto inguinal hacia el escroto para completar su
maduración. Cualquier alteración durante el proceso
de descenso del testículo hacia el escroto puede generar
una posición anormal del testículo. El testículo
mal descendido puede ubicarse a cualquier nivel del trayecto que
debe hacer normalmente por lo tanto se pueden encontrar testículos
dentro del abdomen, en el conducto inguinal (que comunica el abdomen
con el escroto) o en la parte superior del escroto a nivel del
pubis.
Las alteraciones del descenso de uno o ambos testículos
es una entidad que se observa en aproximadamente el 20% al 30%
de los nacidos antes de término y en 5% de los nacido a
término. Es un problema que puede resolverse de manera espontánea
durante el primer año de vida o durante la pubertad. Lo
habitual es indicar algún tipo de tratamiento hormonal para
estimular el descenso del testículo o un tratamiento quirúrgico
de descenso y fijación del testículo (pexia testicular)
si el o los testículos no descienden espontáneamente.
El
diagnóstico de un testículo no descendido se realiza
con el examen físico del escroto, momento en el cual
el médico constatará la ausencia del o los testículos
a nivel de la bolsa. Una vez detectada la falta del testículo
dentro del escroto se deberá investigar cual es la ubicación
real del o de los testículos. El mismo examen físico
podrá revelar la presencia del testículo a nivel
del canal inguinal y en caso de no detectarse de este modo se indicarán
estudios para realizar el rastreo o detección del lugar
donde se encuentra alojado, incluido el abdomen. Entre los estudios
que se pueden realizar se encuentran la ecografía, la tomografía
computada o los estudios de medicina nuclear como el centellograma
testicular. En algunos casos el testículo puede no ser encontrado
por medio de los estudios y puede requerirse una cirugía
para la ubicación del mismo.
Existen diversos motivos por
los cuales se deben estudiar y eventualmente tratar los testículos
mal descendidos. Un testículo
que no ha descendido adecuadamente puede desarrollar trastornos
en la producción de espermatozoides, incluso en los primeros
años de vida debido a que los testículos necesitan
alojarse a nivel del escroto para producir espermatozoides de manera
adecuada. Por otro lado un testículo alojado a nivel de
la ingle o en la porción superior del escroto puede estar
más propensos a sufrir traumatismos. Otra razón por
la cual debe tratarse un testículo mal descendido se debe
a que estos testículos están más propensos
a desarrollar tumores en comparación con la población
de pacientes con testículos descendidos normalmente. Lo
importante en estos casos es dejar los testículos accesibles
a la palpación tanto por parte del paciente (auto examen)
o por parte del médico para poder realizar el control o
vigilancia adecuada de los mismos y en caso de detectarse lesiones
tumorales poder realizar el tratamiento precoz. En algunos casos
cuando se encuentra comprometido un solo testículo y no
puede lograrse ubicarlo a nivel del escroto puede estar indicada
la extirpación del mismo.
Como se comentara anteriormente
en los niños pequeños
pueden realizarse dos tipos de tratamientos con el objetivo de
ubicar el testículo a nivel del escroto y permitir que estos
conserven su capacidad de producir espermatozoides. El tratamiento
hormonal con el cual se ayudará al testículo a fabricar
hormonas masculinas y este nivel aumentado de hormonas puede favorecer
el descenso del testículo. Este tratamiento puede tener
mejor resultado cuanto más cerca de la bolsa escrotal se
encuentra el testículo. La otra alternativa de tratamiento
es la quirúrgica, denominada orquidopexia o pexia testicular,
en la cual se realiza el descenso y fijación del testículo
en el escroto. Puede realizarse en uno o dos procedimientos y por
diferentes métodos; cirugía abierta o laparoscópica.
En el caso de los adultos en los cuales se realiza un diagnóstico
de testículo no descendido, el descenso del mismo dentro
del escroto sólo tendrá como objetivo hacerlo más
accesible a la palpación y el control ya que no se mejorará su
capacidad de producción de espermatozoides. Si el testículo
no descendido genera molestias y no se puede alojar a nivel del
escroto puede estar indicada la extirpación del mismo.
Testículo
retráctil (testículo en ascensor)
Es una condición el la cual existe cierto grado de alteración
o debilidad en la fijación del testículo a los
tejidos del escroto que lo rodean, esta condición genera
una ascenso y descenso del testículo entre el escroto
y la ingle asociado a la contracción de los músculos
abdominales y en algunos casos puede generar dolor testicular
o inguinal. En determinadas circunstancias durante este ascenso
el testículo puede rotarse generando un cuadro denominado
torsión testicular.
Ante la presencia de dolor persistente a nivel testicular asociado
a un testículo retráctil o en ascensor puede estar
indicada la fijación del testículo al escroto o
pexia testicular y de este modo evitar el libre movimiento del
testículo y el riesgo de torsión.
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