Se define como hidrocele a la presencia de una acumulación
de líquido dentro del escroto o bolsa escrotal que es la
bolsa o saco que contiene a los testículos. Ésta
acumulación líquida puede producirse en el lado derecho
o izquierdo del escroto o en ambos (hidrocele bilateral).
La causa
del hidrocele puede ser congénita, que se observa
habitualmente en los recién nacidos o en los niños;
en este caso la causa de la presencia de líquido en el
escroto se debe a una comunicación que existe entre el
escroto y el interior del abdomen y permite el flujo de líquido
entre estos dos sitios.
En los adultos en la mayoría de los casos no se puede
determinar la causa que genera la formación del hidrocele.
Se considera que el hidrocele se produce por una alteración
en la circulación del líquido dentro del escroto
(ingresa más líquido del que sale). Existen algunas
circunstancias como los traumatismos testiculares o algunos procesos
inflamatorios o infecciosos del testículo que pueden generar
la acumulación de líquido dentro del escroto, situación
conocida como hidrocele reaccional. La acumulación del
líquido es habitualmente progresiva y puede alcanzar tamaños
muy variables. Síntomas
En general el hidrocele no da síntomas y habitualmente
el motivo de consulta es el agrandamiento del tamaño del
escroto afectado. En algunos casos puede presentarse dolor o
sensación de pesadez en el escroto. No suele presentarse
como un dolor testicular intenso y de aparición súbita.
Durante el examen clínico del escroto puede ser difícil
la palpación de los testículos por la presencia
de líquido a su alrededor.
Forma de diagnóstico
En general el diagnóstico se confirma a través
de la realización de una ecografía testicular bilateral,
que determina la presencia de líquido dentro del escroto
y evalúa las características del testículo
permitiendo descartar otras patologías que pueden afectar
al escroto y su contenido (los testículos).
Tratamiento
del hidrocele
En general el hidrocele no es una amenaza para
la vida del paciente. En muchos casos puede estar presente
sin generar ningún
tipo de inconveniente ni molestia. En otras circunstancias la
deformidad que el hidrocele genera y la presencia de dolor o
molestias puede hacer necesario el tratamiento de la patología.
La corrección quirúrgica es la opción más
segura y eficaz para resolver esta patología.
Durante
la cirugía se realiza la apertura del escroto
(puede operarse a través de la ingle) y a través
de esta se extrae el líquido contenido dentro del escroto
y se realiza la extirpación de las membranas que rodean
el testículo por dentro con el objetivo de evitar que
vuelva a acumularse líquido dentro del escroto. Es un
procedimiento que se realiza bajo anestesia y que habitualmente
requiere corta internación. Las complicaciones postoperatorias
mas frecuentes son la acumulación de sangre en el escroto
operado (hematoma) y la infección.
La punción con una aguja y evacuación del líquido
del hidrocele es una alternativa que no resuelve el problema
en forma definitiva, ya que en la mayoría de los casos
el líquido vuelve a acumularse y además es un procedimiento
que no esta exento de complicaciones. Sólo se la utiliza
en casos muy seleccionados, sobre todo en pacientes de muy alto
riesgo para someterse a una cirugía.
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