Se denomina varicocele a la dilatación venosa
o várices de las venas que drenan la sangre de los testículos
y se encuentran contenidas en el cordón espermático
que es la estructura que contiene la vía seminal, las arterias
y venas del testículo. Es una condición que se presenta
habitualmente en los varones adolescentes y adultos y con menor
frecuencia en los niños antes de la pubertad. Es una enfermedad
que se presenta en el 15% de la población general siendo
el número de casos aún mayor (30% a 40%) entre
los varones con infertilidad.
El varicocele se produce como consecuencia
de un mal funcionamiento de las válvulas de las venas que
drenan el testículo
generando la dilatación de las mismas con la consecuente
alteración del flujo venoso testicular. El varicocele
se da con mucha más frecuencia del lado izquierdo en algunos
casos puede ser bilateral siendo mucho más infrecuente
el varicocele derecho aislado
Síntomas
El varicocele puede no dar ningún tipo de síntomas
o presentarse como una sensación de peso o incremento
del tamaño del escroto en varicoceles más grandes.
En un grupo importante de pacientes el varicocele se diagnostica
al evaluar el escroto y su contenido por otras causas (traumatismos,
dolor, etc.). Como se comentara anteriormente se diagnostica
la presencia de un varicocele en el 30% al 40% de los hombres
que consultan por trastornos de fertilidad.
Diagnóstico
El examen clínico realizado por el urólogo habitualmente
hace el diagnóstico de varicocele, revisando al paciente
de pie y realizando maniobras que aumentan la presión
dentro del abdomen condición que ayuda a evidenciar la
presencia del varicocele. El examen clínico puede complementarse
con la realización de una ecografía testicular
con evaluación del flujo sanguíneo del testículo
(doppler). Por otro lado el examen clínico puede evidenciar,
en el lado afectado por el varicocele, la presencia de un testículo
disminuido de tamaño.
Se estima que el 20% de los varones
con varicocele tendrán
dificultad para embarazar y sus espermogramas pueden evidenciar
una disminución del número de espermatozoides (oligozoospermia),
alteraciones en la forma de los espermatozoides (teratozoospermia),
disminución del número de espermatozoides móviles
(astenozoospermia) y un incremento del número de células
germinales inmaduras (espermátides jóvenes). Por
lo tanto, no todos los pacientes con varicocele necesitan ser
operados y se estima que sólo uno de cada cinco varones
con varicocele (20%) tiene indicación de cirugía
para preservar o mejorar su capacidad reproductiva.
Tratamiento
Ante la presencia de un varicocele asociado a trastornos de
la fertilidad, disminución del tamaño del testículo
del lado afectado y en algunos casos que se presenten con dolor
persistente puede estar indicada la corrección quirúrgica
del varicocele.
El fundamento de la corrección quirúrgica del
varicocele cualquiera se la técnica empleada, radica en
interrumpir el flujo sanguíneo a nivel de las venas afectadas
generando de esta forma un cambio en la circulación venosa
del testículo afectado.
Existen diferentes alternativas
técnicas para resolver
el varicocele entre las que encontramos la cirugía abierta
con o sin microcirugía, la cirugía laparoscópica y la embolización de las venas insuficientes (tratamiento
endovascular). Independientemente de la técnica empleada
es un tratamiento que en general se realiza bajo anestesia y
requiere corta internación. La mayoría de los inconvenientes
postoperatorios se asocia a complicaciones a nivel de la herida
(infección hematoma) pero esta situación se observa
en un número bajo de los pacientes operados.
Aproximadamente
un 60% de los pacientes mejoraran los valores del espermograma
luego de la corrección quirúrgica
del varicocele y un grupo importante de estos logrará el
embarazo. |