El cáncer de vejiga es el cuarto tipo
de cáncer más común en los hombres de más
de 50 años. En EE.UU. se calcula que en el año
2006 se diagnosticarán 60.000 nuevos casos de cáncer
de vejiga, en el mismo período podrán fallecer
aproximadamente por esta enfermedad 9.000 enfermos.
El tabaquismo
es uno de los factores de riesgo más importante
para el desarrollo del cáncer de vejiga. En relación
al sexo predomina en el sexo masculino en una relación
de 3 a 1 comparado al sexo femenino.
El diagnóstico de cáncer de vejiga es grave, pero
un adecuado manejo por profesionales competentes puede dar respuestas
efectivas y resultados promisorios para el control de la enfermedad
y su evolución.
Las preguntas que frecuentemente se plantean
en relación
a esta enfermedad deben incluir los siguientes interrogantes:
- ¿Donde esta localizada la vejiga y cuáles
son sus características?
- ¿Cuáles son los síntomas de presentación
del cáncer de vejiga?
- ¿Cuáles son los
estudios necesarios para su diagnóstico y localización?
- ¿En
que etapa está el cáncer
y cuáles son las opciones de tratamiento?
- ¿Cuáles
son los riesgos y los efectos secundarios asociados con
las distintas opciones de tratamiento?
- ¿Cuáles
son los cuidados que debe realizar el paciente para favorecer
la efectividad del tratamiento?
- ¿Que esquema de
seguimiento deberá cumplir
el paciente en los próximos años?
Trataremos a continuación de dar respuesta a cada de
estas preguntas que sólo servirán de guía
y complemento a las sugerencias del profesional responsable de
su tratamiento sin que ello implique ninguna definición
médica, la que finalmente deberá ser instituida
por el Urólogo de cabecera.
LOCALIZACION Y CARACTERISTICAS DE A VEJIGA
La
vejiga es un órgano hueco, está localizada
en la parte inferior del abdomen, por detrás y arriba
del pubis (hueso de la pelvis ósea). En el sexo masculino
está ubicada por encima de la glándula prostática.
La vejiga se comunica con la uretra que es el conducto que
transporta la orina desde la vejiga hacia el exterior.
La pared de la vejiga está constituida por varias capas
que desde el interior de la vejiga y hacia la parte externa
se denominan:
- Mucosa vesical: esta constituida por células,
llamadas de transición o urotelio que recubre la vía
excretora desde su comienzo en el riñón hasta
la porción inicial de la uretra.
- Lamina propia: Localizada
por debajo del urotelio, está constituida por una
fina capa de tejido.
- Muscularis propia o músculo detrusor:
ubicada por fuera de la lámina propia constituye
un complejo de fibras musculares distribuidos en distintas
formas y que cumplen un rol importante en la función
de almacenamiento y expulsión de la orina vesical.
- Adventicia:
rodeando al músculo se encuentra
esta capa de tejido graso y de colágeno que delimita
la vejiga de los órganos vecinos.
- Vasos arteriales,
venosos, linfáticos y nervios:
como todos los órganos la vejiga contiene estas
estructuras vitales para su función y nutrición.
SINTOMAS
El síntoma más frecuente es la presencia de sangre
en la orina, médicamente se denomina hematuria y se puede
detectar macroscópicamente, es decir el enfermo detecta
el cambio de color de la orina (presencia de un número
importante de hematíes o glóbulos rojos) o microscópicamente
(cuando el número de glóbulos rojos es mínimo
y sólo es detectado por el análisis de orina).
Es importante destacar que existen otros factores que pueden
cambiar el color de la orina como:
- Alimentos (remolacha)
- Medicamentos
- Otras enfermedades (hepatitis)
También vale aclarar
que existen otras enfermedades urológicas causantes
de hematuria, la mayoría
de naturaleza benigna como:
- Infección urinaria
(cistitis)
- Litiasis urinaria
- Enfermedades de la próstata
El paciente puede presentar
otros síntomas relacionados
con la vejiga, los más significativos son:
- Aumento
de la frecuencia miccional (el enfermo orina
más
seguido de día y noche)
- Urgencia para orinar
- Ardor al orinar
- Dolor o molestia en la parte baja del abdomen
En casos avanzados
(20%) se pueden evidenciar otros síntomas
menos frecuentes, a saber:
- Dolor lumbar
- Alteraciones del apetito
- Cansancio
- Pérdida de peso
DIAGNOSTICO
Luego de la consulta inicial el médico tratante
debe solicitar estudios complementarios de laboratorio e imágenes
que permitan confirmar el diagnóstico y planificar el tratamiento
necesario. Es importante aclarar que la metodología y cantidad
de estudios solicitados dependerán de la experiencia personal
del médico tratante y disponibilidad e infraestructura del
lugar donde trabaje, sin que ellos deban alterar el manejo adecuado
del paciente.
Los estudios más solicitados son:
Laboratorio:
- Hemocitológico completo
- Orina completa
- Urocultivo
- Creatinina
Estudios de imágenes:
- Ecografía del aparato
urinario: Es un estudio
no invasivo universalmente conocido que permite evaluar las
características morfológicas del aparato urinario
(riñones, uréteres, vejiga y próstata
(en los varones), detectando tumores vesicales de determinado
tamaño, la extensión local de los mismos y la
afección y compromiso de órganos vecinos.
- Urograma
excretor: Es un estudio radiológico
que permite evaluar la anatomía y función del
aparato urinario, con detalles más precisos que la
ecografía.
- Tomografía
Computada: este conocido
método,
que puede reemplazar o complementar a los anteriores, es
utilizado para el diagnóstico y extensión de la enfermedad,
importante para la toma de decisiones de tratamiento
Endoscopia:
- Conocida como cistoscopia,
es un método endoscópico
que se puede realizar mediante instrumentos especializados
que permiten mirar el interior de la uretra y la vejiga identificando
la presencia de tumores precisando el número y las características
de las lesiones. Al mismo tiempo se obtiene orina para la evaluación
citológica y si es posible o necesario la obtención
de material para la evaluación patológica del
material (biopsia).
- Resección endoscópica del tumor (Resección
Trans-Uretral o RTU): procedimiento que se realiza con anestesia,
regional o general según la determinación del
médico anestesiólogo y del paciente. Este procedimiento
se lleva a cabo mediante la introducción trans-uretral
(a través de la uretra) de un aparato que permite visualizar
y resecar el o los tumores de la vejiga utilizando un sistema
especial conectado a una fuente de energía eléctrica
que facilita la extirpación y coagulación de
la herida interna de la vejiga. Según la extensión
de esta herida el urólogo decide la colocación
de una sonda uretro-vesical que permite controlar
Sangrado post operatorio
Facilitar la micción
Permitir la cicatrización de la herida
Examen de anatomía patológica:
El patólogo, médico especializado, recibe habitualmente
2 tipos de materiales, orina y material del tumor o de zonas
sospechosas de la vejiga para realizar los siguientes exámenes:
- Citología de la orina: El patólogo
identifica o descarta la presencia de células tumorales
mediante la preparación especializada de la orina y
la visualización mediante un microscopio
- Examen patológico de las biopsias
que permita determinar:
Características del tumor (tipo de tumor, grado de agresividad
o diferenciación y localización o penetración
en la pared de la vejiga).
El patólogo puede encontrar según lo mencionado
anteriormente distintos tipos de tumores, por lo que es importante
mencionar algunos términos que le permitan familiarizarse
con ellos:
1. Tumores no invasivos: las células del cáncer
se encuentran sólo localizadas en la capa más
interna de la vejiga, llamada mucosa.
2. Tumores invasivos: tumores que se propagan más
allá de la mucosa invadiendo las capas más
profundas de la vejiga: lámina propia, muscular
de la vejiga, adventicia).
3. Carcinoma in situ: es un tumor plano no invasivo,
de características agresivas que merece un tratamiento
especial y un seguimiento cuidadoso.
4. Tumores metastáticos: la enfermedad se extiende
por fuera de los límites de la vejiga, invadiendo
los tejidos y órganos vecinos (intestino, uretra,
próstata, útero), ganglios regionales
o produciendo siembra de las células malignas
por vía sanguínea en órganos alejados
(pulmón, hígado, huesos, otros).
5. Tumores papilares: de denominan así a los
tumores que presentan las características de
un tallo o coliflor que crecen hacia el interior o
luz de la vejiga
6. Tumores sólidos o sésiles: presentan
una característica totalmente distinta a los
anteriores, son más lisos y generalmente más
invasivos y agresivos que los tumores papilares.
7. El informe del patólogo puede mencionar los
siguientes tipos de cánceres más frecuentes
en la vejiga, cada uno de los cuales presenta características
microscópicas diferentes e implicancias terapéuticas
distintas: carcinoma urotelial
(el más frecuente),
carcinoma espino celular, adenocarcinoma.
TRATAMIENTOS
Luego de la resección endoscópica (RTU)
y de la evaluación del material por el médico patólogo,
el urólogo puede sugerir las siguientes alternativas:
1. Observación: Cuando el tumor es único, de pequeño
tamaño y está localizado en la mucosa, lo que implicaría
un riesgo bajo de recurrencia o repetición. El paciente,
sin embargo, debe realizar un seguimiento y control periódico
con análisis, ecografía, radiografías y
endoscopía según el criterio sugerido por su médico.
2. Tratamiento Endovesical: Posterior a la
resección
endoscópica y con el objetivo de disminuir la recurrencia
o repetición de los tumores, progresión y prolongar
los períodos sin tumor se pueden aplicar dentro de la
vejiga sustancias que cumplan esos objetivos. Las más
utilizadas son la Mitomicina C (quimioterápico) y BCG
(inmunoterapia) en dosis y concentración especiales
para la vejiga. Estos medicamentos diluidos con solución
fisiológica se instilan mediante la colocación
de una sonda uretral que permite el contacto de la sustancia
preparada con el interior de la vejiga.
3. Cistectomía Radical: Los pacientes
con tumores invasivos pueden utilizar alternativas curativas.
La cirugía es
el método sugerido como primera opción terapéutica,
aunque es importante destacar que:
- Es un tratamiento de alta complejidad que se realiza
con anestesia general.
- Requiere de equipos médicos
experimentados en el manejo de cirugías de
elevado riesgo.
- Se extirpan la vejiga y la próstata en el
hombre y la vejiga, el útero, los ovarios y una
pequeña
parte de la vagina en la mujer. En ambos sexos se extirpan
también los ganglios regionales.
- La incontinencia
de orina, la disfunción
sexual y otras alteraciones pueden comprometer
la calidad de vida del paciente.
- Se debe reemplazar la vejiga con
intestino, existiendo para tal fin distintas alternativas
quirúrgicas
cuya selección dependerán de cada paciente
en particular y de la experiencia del urólogo.
- El procedimiento demanda 5 a 6 horas de cirugía
y una internación promedio de 7 a 10 días
4. Radioterapia y Quimioterapia: Combinadas,
posibilitan con esta alternativa la preservación de la vejiga.
Un 30% de estos pacientes deberán ser sometidos
a una cirugía (cistectomía) de rescate por
mala respuesta al tratamiento. Es importante destacar que
el tratamiento implica riesgos como alteraciones en la
sangre, en las mucosas, disminución de las defensas,
etc.
5. Tratamiento Paliativo: Todas las alternativas
de tratamiento mencionadas anteriormente se indican con objetivos
curativos, pero existen enfermos con cáncer de vejiga que por
sus estado han sobrepasado las posibilidades de esa intención,
y deben optar alternativas de tratamiento que intentan
controlar los síntomas y complicaciones de la progresión
del tumor maligno. Esas opciones paliativas pueden ser:
- Radioterapia
- Quimioterapia
- Tratamiento sintomático (ejemplo control
del dolor o del sangrado).
SEGUIMIENTO
Todos los enfermos, independientemente del estadío
(grado de afección de la enfermedad) y del tipo de tratamiento
realizado debe ser controlado periódicamente con estudios
como:
- Evaluación clínica adecuada
- Análisis
de laboratorio
- Ecografía
- Tomografía Computada
- Urograma de excreción
- Cistoscopia
- Citología de orina
La selección
y frecuencia de los mismos deben ser indicados por su urólogo.
CONCLUSIONES
El cáncer de vejiga es una enfermedad frecuente,
sobre todo en pacientes de más de 50 años, que puede
presentarse con distintas características clínicas
y con posibilidades ciertas de repetición y progresión,
requiriendo por lo tanto, la asistencia de un urólogo experimentado
en el manejo de esta enfermedad, quién puede proponerle
distintas alternativas de tratamiento, las que estarán relacionadas
con las características patológicas del tumor y con
el estadío de la enfermedad. Cada opción de tratamiento
tiene ventajas y riesgos que deben ser conocidos por el paciente
quién debe plantear a su médico de cabecera, todas
las dudas e interrogantes, las que deben ser evacuadas para que
ayuden a la toma de decisión final.
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